patrocina
Más de 100.000 pasajeros diarios; más de 15.000 empleados; 90 operaciones a la hora; 74 plazas de estacionamiento; y más de 540.000 metros cuadrados de extensión son sólo algunos datos de la Terminal 1 del Aeropuerto de Barcelona que pretenden consolidarlo como un Top 10 en Europa, hub (aeropuerto distribuidor de tráficos) de referencia en el Sur del Continente. El proyecto arquitectónico diseñado por Ricardo Bofill Taller de Arquitectura se estructura alrededor de tres grandes elementos: un edificio procesador que aloja la facturación, la recogida de equipajes y la zona comercial del lado aire; dos diques laterales y uno longitudinal dedicados al embarque de pasajeros (dispone de 43 pasarelas telescópicas de acceso directo a los aviones); y un vestíbulo intermodal donde confluirán los distintos sistemas de transporte (autobuses, metro, ferrocarril, etc.)
Según Ricardo Bofill Taller de Arquitectura, "el edificio consta de dos bloques principales bajo un mismo techo: un bloque de hasta 500 metros de ancho, en el que se realizan los procesos de facturación, seguridad y recogida de equipajes, y que conecta a los pasajeros con los distintos modos de transporte; y otro de 700 metros de longitud en el que se ubican las zonas de embarque, espera y equipamientos comerciales". Se trata, por tanto, de uno de los mayores proyectos de ingeniería civil llevados a cabo en Europa, en el que se conjuga una avanzada tecnología, el respeto al medio ambiente y la alta calidad del servicio. El concepto con el que ha sido diseñado es el de centro de distribución y conexión de vuelos, así como un gran centro de servicios con techo único, donde la amplitud, la luz y su funcionalidad son las grandes protagonistas.
INFRAESTRUCTURAS Y ACCESIBILIDAD
Estas nuevas instalaciones se adaptan a las necesidades de las personas discapacitadas, tanto en el urbanismo como en la edificación, el transporte y la comunicación. En este sentido, cabe destacar la puesta en marcha de 49 tapices rodantes, 26 rampas mecánicas, 48 escaleras mecánicas, y 1.125 ascensores que garantizan la movilidad de los pasajeros con dificultades. Además, se ha implantado un Sistema de Tratamiento de Equipajes (SATE), que facilita el traslado de maletas garantizando la entrega y clasificación del equipaje en tiempo adecuado (se estima que sea de 6 minutos). El SATE permite procesar 8.000 equipajes a la hora y cuenta con 24,4 kilómetros de cintas transportadoras y 4.000 unidades de bandejas transportadoras.
La T1 posee un centro de negocios de más de 2.500 metros cuadrados con gimnasio, peluquería y áreas de descanso. Las salas VIP (cuatro en la actualidad; y seis en los próximos años) ocupan un espacio de 6.000 metros cuadrados repartidas entre el corredor Barcelona-Madrid, la zona de vuelos Unión Europea y la No Unión Europea. El área comercial dispone de un total de 51 comercios, y 30 bares y restaurantes. Asimismo, cuenta con oficina bancaria, 16 cajeros automáticos y 5 oficinas de alquiler de vehículos.
Red Wi-Fi, servicio Spa, carril bici, capilla y oratorio multiconfesional, servicio de consigna, 1.900 carros de equipaje de mano, y 4.500 de equipaje de bodega son otros de los servicios que están a disposición de los pasajeros en la novedosa terminal aeroportuaria.
Como infraestructuras asociadas destacan dos áreas de aparcamiento público con cerca de 12.000 plazas en total. Una de ellas está compuesta por dos edificios de nueva planta más un aparcamiento en superficie con acceso directo a la terminal. La otra es de larga distancia a dos kilómetros de la terminal y con conexión a través de una lanzadera. También se han creado nuevos viales de acceso desde la C-31 y la carretera de unión entre las terminales T1 y T2.
MEDIO AMBIENTE Y ARQUITECTURA SOSTENIBLE
El respeto al medio ambiente ha primado todo el diseño de la Terminal 1 del aeropuerto barcelonés. De este modo, el edificio aprovecha la luz natural mediante muros de vidrio serigrafiado que crean una tenue iluminación que ahorra consumo de energía.
La instalación cuenta con un sensor que gradua automáticamente la intensidad de la luz artificial de los espacios públicos, lo que permitirá ahorrar gran cantidad de energía en los momentos en los que no haya iluminación natural. Además, se han instalado equipos de producción de frío y calor para optimizar el funcionamiento global del sistema y mejorar la eficacia.
La gran novedad es la implantación de un Sistema de Recogida Neumática (SRN) para basura, material orgánico, papel-cartón y envases, que permite la recogida de deshechos a cualquier hora del día. El SRN cuenta con un sistema que optimiza el consumo de energía gracias al control de la velocidad variable, que permite arrancar suavemente, aplicar la velocidad necesaria en cada caso y enlazar recogidas, si fuera necesario, sin el paro total de ventiladores. Asimismo, la Terminal cuenta con 696 placas solares encargadas del calentamiento del 70 por ciento del agua sanitaria del complejo aeroportuario. Además, se han realizado instalaciones de aislamiento térmico en calefacción, hidrosanitaria, refrigeración y climatización, y de aislamiento acústico.
En palabras de Peter Hodgkinson, arquitecto de Ricardo Bofill Taller de Arquitectura, "la adaptabilidad de formatos de la lana de roca ha permitido lograr una alta calidad acústica sin renunciar al diseño. La variedad de formatos que ofrece la lana de roca ha sido muy positiva para ajustarnos a la modelación de las placas del falso techo".
INVERSIÓN Y EMPLEO EN LA T1
La construcción de este gran entramado aeroportuario ha contado con una inversión total de 5.100 millones de euros. Asimismo, se estima que la puesta en marcha de la T1 del Aeropuerto de El Prat supondrá la creación de más de 3.000 puestos de trabajo, según fuentes de Aena (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea).
Para realizar comentarios es necesario estar registrado